12 abr. 2011

¿Sabes cómo me siento cuando me abrazas? ¿Sabes cómo me siento cuando me hablas? ¿Cuando me miras? ¿Sabes cómo me siento cuando estás cerca?
No, no lo sabes, ni si quiera lo imaginas, siento esa sensación de tenerte cerca, de poder abrazarte, de estar contigo.
Y pensar que no puedo decirte te quiero, pensar que no puedo actuar como quiero, pensar que si me arriesgo te pierdo, ese es mi problema, mi pena de todos los días, y que por mucho que lo piense no encuentro solución. ¿Decírtelo? ¿Otra vez? Sería demasiado pesada, demasiado arriesgado, demasiado fácil y no, no quiero perderte por nada. ¿No decírtelo? Si, tal vez la opción que tome, pero también pensar que a lo mejor así es como te estoy perdiendo, haciéndome creer a mi misma que no me gustas, haciendo creer a los demás que no te quiero, engañando a todos, engañándome a mi misma por miedo, por miedo a perderte, a perderte como amigo, a perderte como todo.